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miércoles, 18 de mayo de 2011

DE VUELTA A MI TIERRA: CRONICAS DE UN MARCIANO



De vuelta a mi tierra querida la entrañable provincia de Rodriguez de Mendoza, luego de una prolongada ausencia y encarnizada lucha cotidiana por sobrevivir en la rauda Lima, me sentí más extraño que nido de “shihuín ” y es que coincidentemente arribé en una fecha festiva que aglomeraba a una muchedumbre que inquieta celebraba el “Día de la Madre” en el ahora colegio San Nicolas (para mi hasta ahora Escuela 18207 de mis amores).

Luego de tener un agitado día por la zona de Zarumilla, de haber puesto a prueba mi destreza para escapar rodando montaña abajo “volintineandome” por encima de la espina “sonchina”, huyendo de la persecución de unas poquisimas y agresivas abejas (mil, diez mil o veinte mil nada más) con cuyo panal me tope involuntariamente, y las que luego de descargar una batería de aguijones en mi cuerpo lograron lo que las planchas, ranas, canguros y todo tipo de ejercicio físico realizado en la milicia no logró con mi decadente cuerpo, pues en menos de lo que canta un gallo los musculos de mis brazos, piernas, mi lomo, cabeza y cuanta parte de mi cuerpo se pueda imaginar aumentó de volumen considerablemente debido a la inflamación de las picaduras que ni con el secreto de la abuelita (hechale moco me decía) lograba que bajase (le aseguro amigo y paisano que las cuatro o cinco primeras picaduras se harán sentir, las próximas diez o veinte ya no las sentirá por que su lomo estará adormecido; que razón tenía aquel ñacashca cuando me decía que la picadura de abeja en la cabeza duele más que los cachos).

Previo a continuar con mi relato, quiero hacer un parentesis porque si bien es cierto llegue de noche (9 pm. aproximadamente) a Mendoza, la mañana dio paso a mi asombro al descubrir que el jirón Huayabamba donde antes jugaba “poricoche ” o a “los trompos”, así como muchas de las calles del vecindario ahora estaban adornadas por boutiques de ropa, artefactos, boticas, financieras y otros tipos de negocios que no imaginaba encontrar allí; los domicilios habían desaparecido o se habían convertido en una suerte de “jiron de la unión” limeño. Pues para completar mi alucinante visita, durante las casi dos horas que duro el viaje desde Mendoza a Zarumilla (antes eran 18 horas de camino me cuentan los primeros pobladores de este paradisiaco paraje), de trecho en trecho me topaba con camionetas modernas y motos “tornado” que daban cuenta del progreso de nuestra gente, y disculpeme paisano si peco en hablar pero hasta ahora no concibo cómo algunos de los que fueron peones jornaleros de mi padre y que se movilizaban en vehículos “dodg” (es decir en dos pies) con ruedas radiales “bf goodrich” o “god year” (llanques dobles), ahora conducen orgullosos sus camionetas 4x4. Ah, y fue mejor aún cuando al ver que muchas de estos vehículos venían cargadas con “costalillos”, pregunte que era y me dijeron que estaban en época de cosecha de café; a S/. 13.00 Nuevo Soles el kilo nada más. Bueno dije, que bien que el progreso haya llegando a mi tierra, y que las mulas o las yeguas “rengas ” que los domingos veía pasar hacia el mercado, cargando chancaca o rajas de leña, hayan mutado y hoy tenga llantas, muelles y chasis; que aquellos paisanos que vigorosos caminaban alforja al hombro por las calles de mi pueblo hoy quieran transitar solo en carros y motos –“Ray amito” dicen, que va a pensar la cuma “lencho” o el cumpa “cashpete” si me ve caminando- ¿que será no amigo? Quizá el “tucsiche” o el “shirumbe de quinquin” que comieron nuestros paisanos estaba “contaminao” y provocó esta transformación.

Bueno, retomando mi relato, a duras penas llegué hasta el hotel donde me alojé “El Principe Azul” (sí amigo ahora hay varios hoteles, antes se dormía en los trapiches si recuerda, o había que “masearle ” la casa a algún familiar o amigo), allí me atavié con la mejor prenda que tenía y me dirigí, aún adormecido, al colegio San Nicolas, presto a mover la rabadilla y deleitarme con la simpatía de mis paisanos y con sus anecdotas que provocan carcajadas y que nunca faltan en este tipo de eventos.

Al llegar a la entrada del colegio, creí haberme equivocado y pensé que aún estaba en alguna ciudad costeña, pues los ambulantes se habían aglomerado y le dotaban de un pintoresco matiz a la noche; allí estaban presentes las alitas broaster, la salchipapa, el caldo de gallina, los anticuchos y no se que más potajes no oriundos, traidos, supongo, por la ola de migrantes que hoy abundan en nuestro terruño y que poco a poco están desplazando a los mendocinos natos, así como a nuestras costumbres y tradicones (debería ser una preocupación de nuestras autoridades el desarrollar proyectos sociales que tiendan a conservar y perenizar nuestras costumbres y tradiciones).

Ingresé al local del colegio siguiendo un callejón hecho caprichosamente por los comerciantes ambulantes, y estando dentro por un momento sentí nostalgia al pisar aquella “canchita” donde antaño jugue reñidos partidos de fulbito, y mis recuerdos revolotearon en mi cabeza aquella noche gris; presuroso busqué con la mirada algún rosto amigo dentro de la muchedumbre pero grande fue mi sorpresa al descubrir que en ese preciso momento yo era un marciano en aquel lugar; sonreía como idiota a todo el mundo esperando una respuesta amigable, pero vano fueron mis esfuerzos por cuanto era invisible en ese “neogentío” (léase nuevos cumpitas, nueva gente o nueva generación como quiera llamarlo); de rato en rato alguien a la distancia me hacía una seña de saludo quizá reconociendome o quizá compadeciendose por mi rostro lugubre (léase cara de “upa”, “sonso” u “opashcon”), pero al no poder recordar quienes eran los poco que me saludaban, tenía que recorrer a la ayuda del amigo que me acompañaba para identificarlos.

- Hola primo –me decían algunos de ellos-
- Hola “primasho” –le contestaba el saludo.
- ¿Que tal la familia, cómo están los tíos? –proseguía tratando de recordar quien era y preguntando por sus padres.
- ¡Hay primito! creo que el sol de Lima te ha vuelto “shonsho ”, ¿no te acuerdas que los tíos ya “pasaron a mejor vida” hace tiempo ya? –me contestaba mofándose de mi ignorancia o asombro.

Mi ingenuidad huayacha provocada por el jolgorio de esa música contagiante renacía en mi por un momento, y sin titubeos me ponía a pensar en aquella frase dicha momentos antes por mi interlocutor: “pasaron a mejor vida”; en silencio pensaba equivocadamente “que mejor que hayan “prosperao” y “superao” los tíos”, “derrepente “taitito amito” los a ayudao y se han sacado la Tinka, la lotería o el Gana Diario” (cómo habré estado de idiotizado en ese momento que no me daba cuenta que me quizo decir que habían fallecido hacía ya tiempo).

Así transcurrieron los minutos y no salía de mi asombro al ver como habían mutado mis paisanos, los adolescentes y jovenes hacían gala de sus mejores vestimentas, ataviados con aquellos artefactos e implementos utilizados por esa aberración de cultura citadina llamada “metrosexuales” (yo los llamo cojudeces); las damicelas desconocidas por mi, lucían vestimentas que resaltaban sus atributos de belleza, dotando a la noche de una apariencia de certamen de belleza propia de la metrópoli; hasta los perros se habían “apitucado” y su ladrido sonaba más entonado (parecería que dijeran “puta que gua, gua hon…”); el cantar de los gallos se oía diferente (creo que en ingles, frances o no sé yo que idioma “gallinez”) y si antes se les escuchaba cantar a la una de la madrugada, ahora pareciera que su reloj interno estaba descompuesto por que no se sabía a la hora que cantarían.

Al día siguiente de la celebración por el “Día de la Madre”, luego de haber libado unas cuantas frías y espumeantes cervezas (yo pedía a gritos mi potente huashpay o mi guarapo pero nadie me hacía caso …Uta que tas loco brother…, me decian unos chiquillos, ¿Qué es esa vaina hon..?); fui invitado a presenciar la inauguración del tendido electrico en uno de los barrios más populosos y organizados de la provincia: Onchic, y me causó alegría encontrarme con un amigo que, aunque algunos no quieran reconocerlo, es un propulsor de la prosperidad de ese barrio y de la provincia (como el hecho de que pronto empezará la construcción de una moderna capilla en honor a su santa patrona - ver foto-), me refiero a Edgar Mori mas conocido en el mundo artistico, de los “albazos” y las “verbenas” como “el chancho” (disculpa el atrevimiento, pero hasta ahora no sé el origen de ese sobrenombre), en realidad he quedado complacido por los proyectos en mente de este buen paisano, sólo falta optimismo y la colaboración de vecinos y de los que se sienten ser huayachos (no basta con decir serlo sino con sentirlo y demostrarlo) para cristalizarlos.

Mientras el crepúsculo daba paso al velo de la noche, frente al local comunal de Onchic, entre vasos de cerveza, cigarrillos y la grata compañía de amigos, las anecdotas, cual luciernagas que acompañan a la penumbra, afloraban de la boca de los que disfrutabamos de esa tibia noche a la luz de la luna, ensombrecida por la luminosidad de una luminaria recientemente instalada para la inauguración; es allí que me entero de las virtudes poeticas de uno de los amigos que nos acompañaba, quien presuroso me comentó que para enamorar a su actual esposa, él había desarrollado la habilidad literaria de escribir poemas, uno de éstos caló en mi mente por su peculiaridad e inspiración; decía así:

“Aquella tarde de verano,
Bajo ese sol radiante,
Cuando la nieve nos envolvía”

Como se habrá inspirado este “ñacashca”, o como habrá estado de “templao” que es el único ser en la tierra que puede contemplar nevar en una tarde de verano y, lo que es más, que la nieve no se derrita bajo un sol radiante (y yo estaba dudando de san martincito de porres cuando decían que había juntado a perro, gato y raton; gracias paisita por devolverme la fe en san martincito). Con esta “inspiración” con olor a sandez y otorgandole todo el credito a mi amigo por estos dotes artísticos, arribé a una disyuntiva hipotetica en mi pensamiento: Si es correcto pensar que el amor te vuelve “upa” o es que su poder es tán magno que no hay imposibles ante él.

Bueno para terminar, otra de las anecdotas que recuerdo claramente es aquella donde un paisano que a pesar de estar casado se había enamorado de una paisanita que padecía de una cojera permanente, dicho de otra manera en la jerga del “buen amante” ésta era “su canal 2”, “su calentao”, “su huayna”. La esposa e hijos del enamoradizo paisano, al enterarse de su relación con la “cojita”, obviamente le recriminaron diciendole:
- Papá, ¿cómo es posible que te enamores de esa mujer y encima es coja todavía?; a lo que éste astuto huayacho contestó:
- ¿Y qué? ¡No me molesten caracho, acaso yo la quiero para que corra o para que sea maratonista!
Con esta rápida respuesta nuestro amigo provocó la risa de la esposa e hijos y apaciguo la colera que antecedía el dialogo.

Ah, y la ultima anécdota que me contaron fue esta que se refiere a aquella época cuando Mendoza hacía uso de un motor generador para tener energía electrica; pues en aquella oportunidad llegó a la provincia un candidato para diputado y este vivaracho postulante, con la sagacidad que despierta las campañas electorales, al enterarse que la provincia sufría por energía electrica, hizo su ofrecimiento de esta manera:

- ¡¡Señores, si me dan su voto yo me comprometo a traerlos un motor generador de 250 Caballos de Fuerza (250 Hp)!!

Al escuchar esta promesa uno de los asistentes al mitin levanto la mano y con voz decidida y fuerte dijo:

- ¡¡Señor candidato, “diosito lindo le oiga” y si usted se compromete con eso, nosostros nos comprometemos a dar todo los “potreros”, el “gramalote” y toda la “inverna” para los 250 caballos!!.

jueves, 27 de enero de 2011

DEL REPOSO DEL GUERRERO, AL RETORNO DEL GUERRERO*


*Publicado por: Soldado Amazonense, Alias “Rasca Rasca”, experto en picar y sacar roncha, que se cuiden los ñacashcas, grajientos y dañaos.

Es gratificante reencontrarme con mis paisanos amazonenses después de cerca de dos años de mutismo involuntario, producto de mi alocada vida laboral cuasi mochilero, cuasi lacayo, que me obliga a viajar por costa, sierra y montaña de nuestro incontrastable Perú, desatendiendo, a veces, mi inclinación literaria y mis practicas de seudoliterato (Luchito Chavez, creo que es hora de aceptar tu beca para Bostón University)

Lo que son las cosas ¿no?, algunos de mis paisitas que antes calzaban “llanques BF Goodrich o Good year” y que “pishtaban” su lomo bajo el radiante sol amazonense cuando fungían de peón en las “cutipas” y “tirapas” de maní, prefieren buscar mejor porvenir emigrando hacia la madre patria o a los “yunaites”, sacrificando momentos de pasar junto a la familia y de disfrutar de los incomparables paisajes de nuestra región y del Perú entero; lo que es yo prefiero enrumbar tierra adentro, internándome en el corazón de nuestro Perú, bueno, pero al fin y al cabo, cada uno con su cuento.

Lo que si resulta conmemorable y gratificante es que por fin los amazonenses hayan comenzado a tomar conciencia y hayan desterrado la idea de seguir importando autoridades de otras regiones, sin cultura, arraigo y conciencia amazonense, y, por ende, sin la menor ambición de impulsar a nuestra región e insertarla en la senda del progreso; por eso saludo y aplaudo la elección de José Arista Arbildo como Presidente Regional, un hijo del pueblo, nacido en cuna humilde y que sufrió en carne propia las carestías y exclusión social, pero estas vicisitudes no mermaron su ansias de superación sino más bien impulsaron su crecimiento personal y profesional; él, con la vasta experiencia en gestión y administración de recursos públicos, sabrá conducir a los amazonenses hacia el desarrollo, de eso estoy seguro, y si no fuera así, yo me encargo de sentarle “rucullita” en un “poto de izula (1)” para hacerle recordar sus promesas y sus raíces.

Un paso importante para el fortalecimiento de nuestra cultura electoral razonada es la elección de autoridades que presenten como característica ineludible ser hijos de nuestra región, como es el caso de nuestro actual Presidente Regional, y otra consideración necesaria, válida e innegable para los próximos comicios donde elegiremos a nuestros representantes congresales, quienes serán los fiscalizadores y controladores de la gestión pública, es el hecho de escoger a candidatos que ostenten como característica el ser sangre nueva (no percudida con la corrupción) en la arena política y no saurios políticos que en su momento, cuando eran representantes de nuestro pueblo, no hicieron nada más que lucrarse con la esperanza de nuestra gente; que, además, estos “neo homo politicus” conozcan las herramientas para realizar un buen control y fiscalización de los recursos, y que, su prioridad sea servir a nuestra región y luchar por la educación, la inclusión social y el desarrollo de nuestra gente. En la actualidad, el estar inmersos en un mundo globalizado, donde las informaciones y el conocimiento discurren vertiginosamente y tiene plazo de caducidad, el viejo aforismo “más sabe el diablo por viejo que por diablo” es caduco, por cuanto, la juventud culta capacitada y adoctrinada convenientemente, ha desplazado la experiencia acumulada de la senectud.

Amigos y paisanos amazonenses, dejemos a un lado las tintas políticas y desprendámonos por un momento de nuestro arraigo partidario, que no importe si soy de tal o cual partido, que la prioridad para elegir a nuestros congresistas en los próximos comicios, sea las cualidades y virtudes personales y profesionales del candidato y no el partido al que pertenezca; el elegir a nuestro representante por sus colores políticos desestimando sus cualidades, nos llevará al fracaso y tendremos mayor responsabilidad en el destino errado de nuestra región que el no haber votado o haber votado en blanco. Recuerdo muy bien que cuando era aún adolescente mi pueblo era principalmente aprista y los candidatos de ese partido eran casi siempre los ganadores de los comicios electorales, mucha de la gente que iba a cumplir con su voto, no se percataba siquiera quien era el candidato y menos se fijaba en sus cualidades personales y profesionales, solo le bastaba mirar en la cedula electoral a la estrella del Apra para votar por él, tanto así que los aseguro que si poníamos a un chancho, un perro o un burro como candidato, igual hubiese ganado y llegado al sillón municipal. Con decir esto no pretendo herir susceptibilidades, y menos tengo algo en contra del partido de la estrella, pero es la verdad y solo busco sensibilizar a mi pueblo para que la elección de nuestros congresistas sea hecha con conciencia, razonando y seleccionando a los mejores candidatos.

A manera de ayuda para una decisión consensuada, me comprometo a investigar a cada uno de los candidatos de los diferentes partidos y a difundir a aquellos que ostenten las mejores cualidades para ser nuestros representantes.
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(1) Para los Ñacashcas que no saben o no se acuerdan lo que es la “izula”, les refrescaré la mente,;es una hormiga grande parecida a una avispa sin alas, que cuando te pica ten por seguro que vas a ver al mismísimo demonio calato y bailando una pandillada

miércoles, 9 de diciembre de 2009

EL CIELO ACOGE A NUESTRO PATITO DE AMAZONAS


Con profunda nostalgia y acongojado me encuentro hoy al enterarme de la partida de nuestro gran amigo y personaje representativo de nuestra tierra Oscar López López, más conocido como el "PATITO DE AMAZONAS"; a título personal permítanme ofrecer mis más profundas condolencias en primer lugar a la familia de este noble ruiseñor huayacho, así como a la gran familia huambina cuna donde nació, idealizo y cantó con mensajes ataviados de sencillez, humildad y sobre todo con manifiesto amor por la tierra que lo vio nacer.

Nosotros los que lo conocimos lloramos ahora su partida, pero nos queda el consuelo de que hoy estará disfrutando de la compañía del altísimo y Gran Arquitecto del universo, y al son de las liras celestiales, estará arrullando el oído de ángeles, querubines, serafines y de toda alma caritativa que por su bondad se ganó el paraíso prometido.

jueves, 29 de octubre de 2009

POR FIN SE PAVIMENTARÁ LA CARRETERA CHACHAPOYAS -MENDOZA

Esta es una muy buena noticia, la cual me complace inmensamente difundirla:

NOTA DE PRENSA

El Congresista Eduardo Peláez Bardales, informa a la colectividad que se logró conseguir el anhelado sueño de la población Amazonense, especialmente de la Provincia de Rodríguez de Mendoza, al aprobarse en el Congreso de la República por iniciativa del Dr. Peláez Bardales, el crédito suplementario, a través del cual se expidió el Decreto de Urgencia Nº 103-2009 de fecha 24-10-09, por el cual el Ministerio de Transportes y Comunicaciones, queda facultado a ejecutar obras de Infraestructura vial, entre otras la PAVIMENTACIÓN DE LA CARRETERA –CHACHAPOYAS - RODRÍGUEZ DE MENDOZA, “Punta de Carretera.”

El Parlamentario Eduardo Peláez Bardales, destacó la importancia de la ejecución de tan importante proyecto, la misma que generará mayor inversión, desarrollo productivo y generación de empleo para la Provincia y Distritos de Rodríguez de Mendoza.

Peláez Bardales, ratificó su convicción de que con este gran Proyecto el Turismo se extenderá a esta importante zona, en beneficio de la población de Rodríguez de Mendoza y en general de toda la Región Amazonas.

Lima, 27 de octubre de 2009

miércoles, 23 de septiembre de 2009

La identidad, el orgullo y la alegría de ser Guayachos se puso de manifiesto en el tradicional desfile costumbrista.


Cortesía: Municipalidad de Rodriguez de Mendoza


Mendoza está de fiesta, se nota la alegría de la gente que pasea por las calles, se viven alegres reencuentros con los paisanos, con los familiares y con los amigos, y todos forman parte del tradicional desfile costumbrista donde se reafirma la identidad de los Guayachos.


Con la singular forma que tienen los pobladores del valle de Guayabamba de ver la vida, una vez más demostraron que tener sus costumbres y sus tradiciones los llena de orgullo, fue un desfile con algarabía, ver a niños de las Instituciones Educativas de Inicial pasar portando sus trajes típicos, a los adolescentes reviviendo los juegos de antaño y a los adultos mostrando a los más jóvenes como era la vida antes, como se celebraba un carnaval, una serenata, como se construía una casa y muchas cosas más. Fue el momento propicio para protestar y dar a conocer su absoluto rechazo, al significado que se le da a Guayacho en un libro denominado “Diccionario de bagüismos” y que fue escrito por Alexander Albán Aléncar, este personaje fue representado por un BURRO en este desfile costumbrista, el animal portaba una banderola con el nombre del escritor que se ha ganado la antipatía de toda la población de la Provincia de Rodríguez de Mendoza. Pero la fiesta continúa tenemos muchos días de celebración, estamos preparando una galería de imágenes de toda la fiesta 2009 y lo pondremos a su disposición en los próximos días.

martes, 18 de agosto de 2009

LA FIESTA CONTINUA, EL ALBAZO ESPERA

Estimados paisanos que orbitan fuera de la atmosfera huayacha, permítanme transmitirles una singular noticia que de seguro les alegrará el día y el corazón; pues se ha estado corriendo el rumor de que las fiestas patronales de nuestro Mendoza se iban a cancelar por el riesgo de contagio de la temible “gripe porcina”, y de ser cierto esto hubiera provocado un torrencial de pasiones frustradas en los bailarines de albazo que se han propuesto llegar hasta nuestra tierra para desbordar las calles de alegría, al son de la banda de músicos “Los melódicos de Huambo”.

Pues nuestro amigo Johnny (“Chocho”) Collazos, nos acaba de comunicar que hace tres días se han reunido nuestras autoridades presionadas por el clamor del pueblo, y han decidido que las fiestas patronales se realizarán de todas maneras, así llueva fuego o se repita el diluvio universal; parece que las oraciones elevadas por nuestro amigo Johnny “chocho” al patrono de lo imposible y de los albazos, ha dado resultado, ya que pareciera que este ñacashca es el que más disfruta de las fiestas patronales y si no me creen ingresen al portal de “youtube” y van a comprobar que él, su compadre Pepe “platanazo” y el chato Marcos, han patentado los videos de las fiestas patronales de Mendoza; tanto así que están pensando seriamente formar su sitio web denominado “huayachotube”; el problema es que no se deciden si llamarlo “huayachotube”, “chochotube”, “platanazotube” o “chatotube”.

Bueno dejando las bromas (y espero que mis cumpas antes citados tengan correa, por que sino se acordaran de mi madre); según escuche en “radio jeta”, las orquestas y grupos musicales que asistirán en las fiestas sociales son “Los Hermanos Silva de Trujillo” (8 setiembre), “Grupo 5” (10 setiembre ) y “Los Caribeños de Rioja” (12 setiembre).

Paisitas, espero que los que tengan la bendición de viajar hasta nuestro terruño disfruten al máximo su estadía y los que nos quedamos en New York, España, Lima o cualquier lugar de la tierra que no sea nuestro hermoso valle, estaremos envidiando y añorando los albazos, las cajetas de dulce, los confites, tortillas y todas esas exquisiteces huayachas digno del paladar de reyes y faraones. También espero que a su retorno, no se olviden de nosotros sus amigos y nos traigan siquiera un “pitsito” de cecina o chorrizo huayacho.

domingo, 9 de agosto de 2009

¡¡QUE COSA!!: SEUDO HISTORIADOR AMAZONENSE TRATA DE TONTOS E INGENUOS A LOS GUAYACHOS.










Con profunda consternación, cólera y antipatía me encuentro, luego de que en una reunión social, mientras departía con algunos compañeros me preguntaron donde había nacido, y yo sin escatimar mi procedencia, hinchando el pecho y acomodándome la solapa de mi saco le contesté que era GUAYACHO; lo que provocó una mueca en mi interlocutor causándome extrañeza, por lo que le pedí explicaciones del motivo de su actitud; ante esto me contestó que él había leído en un diccionario de nuestra Región, que guayacho era sinónimo de tonto o ingenuo y que yo parecía no serlo.

¡¡Que cosa!!, le dije, y aflorando mi aguerrida reacción guayacha, le increpe y de un salto casi felino le cogí por el cuello y estando a punto de estrenar mi “chalaquita” y “nequiarle” su “singa” (nariz para los que no entienden el idioma guayachez), me contuve y le exigí que me explicara, caso contrario conocería la furia de este guayacho, criado a punto de leche de vaca bermeja, “tucsiche” de yuca y “shirumbito” de quinquin .

Se comprometió a traerme el libro y así lo hizo, y pude comprobar que un desadaptado amazonense se atrevió a escribir un libro titulado “Diccionario de Bagüismos”; y donde al describir la palabra “Guayacho” dice textualmente: “Con este adjetivo se designa a los habitantes de la provincia de Rodríguez de Mendoza, quienes viven en el valle del Huayabamba. Tienen fama de ser tontos y muy ingenuos. Guayacho es sinónimo de tonto o simplón....” asimismo, al hablar de HUAYACHO dice: "Adjetivo que designa a los habitantes de la provincia de Rodríguez de Mendoza. Es sinónimo de tonto o “gafo”. El nombre proviene de huallabamba, nombre del valle de la provincia. Véase Guayachos"

Este hijo de la guayaba que escribió este insulto es Alexander Alban Aléncar, quien se presenta como investigador social, historiador regional y literato. Lo indignante de este hecho es que su libro lo ha venido vendiendo y publicando en Internet, sin que nadie levante su voz de protesta, y haga saber a este desadaptado, mal engendro, hijo bastardo de Amazonas (por que no se puede catalogar de menos a alguien que habla mal de sus co-regionales); que guayacho es sinónimo de solidario, valiente, trabajador, honrado, hombres inteligentes y decididos, mujeres hermosas y fuertes.

Seguramente que este sujeto nunca piso nuestro hermoso valle sino se hubiera dado cuenta de la calidez y sentimiento solidario de su gente para con los forasteros, que nunca falta un “pate” de “ampe” o “aguadulce” con su “llapcha” de yuca, una posada y hasta un buen “pate” de “huashpay” o guarapo para el hermano amazonense o de cualquier otra parte que se anima a visitar nuestra tierra.

Si este individuo sería en verdad un historiador; hubiera sabido que nuestro valle es cuna de grandes hombres que participaron en la política y la historia del Perú, como es el caso del General del Ejército José del Carmen Marín Arista, que nació en Huambo y fue el fundador del Colegio Militar Leoncio Prado, Fundador del Centro de Altos Estudios Militares (CAEN) y Ministro de Guerra (ahora Defensa); entonces no me explico como un tonto o ingenuo puede lograr todo eso.

Si quiere saber más de este seudo investigador social, de este historiador de pacotilla; puede ingresar a las siguientes direcciones electrónicas: http://popubiografias.blogspot.com/2009/05/alexander-alban-alencar.html; su diccionario se encuentra colgado en la biblioteca de google, y con sólo usted escribir guayacho le parece en automático este insulto, si no me cree ingrese a esta dirección y compruébelo: http://books.google.com.pe/books?id=XvFm1vDoveEC&printsec=frontcover&source=gbs_v2_summary_r&cad=0#v=onepage&q=&f=false

Creo que este insulto a nuestra dignidad y orgullo guayacho, no debe quedar impugne; espero que mis paisanos lectores y en especial nuestras autoridades levanten su voz de protesta y le pidan explicaciones, así como resarcir el daño ocasionado por este sujeto; hasta donde averigüé, ahora reside en Pucallpa y pronto estaré viajando por esa encantadora tierra, una vez allí moveré piedras y palos hasta dar con él para pedirle explicaciones y enseñarle a investigar de manera objetiva, de paso que le enseño un poco de nuestra historia y de la grandeza de nuestros paisanos.

Si alguna de nuestras autoridades o paisanos quieren comunicarse con este señor y levantar su voz de protesta, pueden ubicarle en su correo electrónico: aaamix@mixmail.com

sábado, 6 de junio de 2009

¡¡¡Techo propio: Tu sueño hecho realidad!!!

Con inmensa satisfacción me he tomado la libertad de transcribir un artículo enviado por nuestro paisano Wily Vargas, quien viene demostrando el cariño que siente por nuestra tierra al brindar bienestar social a nuestros paisanos a través del programa Techo Propio, iniciativas como esta es la que debemos imitar los paisanos profesionales y no profesionales que nos encontramos dispersos por diferentes partes del Perú y del planeta; ojala que exista más huayachos como Wily Vargas y Luchito Chávez quien también viene dejando huellas en su natal Chirimoto y en la provincia entera.

El artículo enviado por Wily es el siguiente:


Estimados paisanos,

Con mucho éxito se viene llevando adelante la ejecución de las obras del programa Techo Propio en Rodríguez de Mendoza.

El día viernes 22 de Mayo se llevó a cabo el llenado de techo de la primera familia beneficiada por el programa Techo Propio en Rodríguez de Mendoza.

En la vivienda del Grupo Familiar conformado por el Sr. Marino Meléndez y la Sra. Ayde Cuzco en el Jr. Braulio Camporedondo en el Barrio de Onchic se percibió mucho entusiasmo el día en que se lleno el techo de esta familia.

Los pobladores de Onchic (Demostrando una vez más que son miembros de un barrio unido y progresista) se hicieron presentes en la vivienda de la familia para apoyar a la familia beneficiada, mostrar su entusiasmo y contento por la obra y al mismo tiempo mostrar su interés en también ser beneficiados con el programa Techo Propio.

La nota anecdótica fue que el día del llenado del techo coincidió con la celebración de las fiestas patronales de Onchic por lo que los propietarios del lote pidieron iniciar los trabajos a las cinco de la mañana para poder estar libres al mediodía y por la tarde y la noche festejar en sus fiestas patronales. Y así se hizo.

En esta noble tarea no estamos solos, debemos de agradecer la enorme colaboración de muchos paisanos de bien que apoyan el desarrollo de este programa y por tanto el progreso de nuestra tierra. Entre ellos tenemos a:

- Luis López (Gerente de Operaciones de Varzacorp Amazonía), quien trabajo indesmayablemente desde el mes de enero para, por fin en este mes de mayo, ver cristalizado el proyecto.
- Arquitecto Darwin Zavaleta, por su gran apoyo en la parte técnica.
- El Alcalde provincial de Rodríguez de Mendoza Sr. Pedro del Aguila, quien apoyó e impulsó el programa con mucha determinación.
- Srta. Laura Guevara (Regidora del municipio provincial), quien nos ayudó desde el principio a dar forma y realidad al programa.
- Sr. CPC Mario Ampuero por su invalorable y persistente apoyo en la parte financiera y tributaria, y

Al pueblo de Mendoza que creyó y confió en VARZA CORP – AMAZONIA y sobretodo en el programa Techo Propio.

Tenemos aprobados ya cerca de treinta nuevos proyectos, es decir, están ya a punto de ver cristalizado el sueño de la casa propia treinta nuevas familias. Estos proyectos serán ejecutados por VARZA CORP – AMAZONIA en los próximos días


¡¡¡Si ayudo a una sola persona a tener esperanza, no habré vivido en vano!!!
Wilson Vargas López
Gerente General

VARZA CORP - AMAZONIA

jueves, 4 de junio de 2009

*EPITAFIO...



Sufriendo en su lecho de muerte se encontraba aquel moribundo ser, tenía la mirada vaga como disimulando la nostalgia, de rato en rato dirigía la mirada a uno u otro familiar que lo acompañaban en sus últimos suspiros de vida, eran casi las siete de la noche y la luz amarilla de aquella bombilla eléctrica que alumbraba débilmente la habitación, reflejaba en aquellos enrojecidos ojos por las lágrimas derramadas.

En una esquina de la habitación donde reposaba el moribundo, dos velas blancas a medio consumir alumbraban la imagen del Señor de Ánimas y de la virgen María Auxiliadora, una estampita del Señor de los Milagros estaba allí colocado en el centro de los dos cuadros; como si se conmovieran por aquella escena lúgubre, las imágenes de los santos parecían compartir el dolor y la tristeza que se respiraba en aquel ambiente.

Las mujeres que en ese momento acompañaban al moribundo, disimuladamente frotaban sus mejillas tratando de sacudirse aquellas lágrimas amargas y suspiraban pausadamente, y es que él agónico les había pedido que no llorasen y que quería verlos sonriendo para que así ablandasen su camino hacia la muerte y sea menos dolorosa la inevitable partida.

Una vez más el moribundo miró hacia la puerta deseando desesperadamente ver ingresar a la amada que había esperado desde hacía años, miro fijamente por largos minutos y luego voltio la cabeza hacia donde estaba su madre quien sentada a un costado de la cama le acariciaba aquella afebrada cabeza, la miró fijamente a los ojos y con voz débil y entrecortada le dijo: …Ella va a venir… me prometió que regresaría y me vería antes de morir.

La madre sólo asintió con la cabeza y apretó los labios para evitar llorar, le contestó tratando de consolarlo: …Si hijo mió ella vendrá; bajó la frente para esconder su dolor y dos lágrimas escaparon por sus mejillas, muy dentro de ella sabía que no llegaría por que aquella mujer a quien su hijo tanto esperaba estaba tan distante que ni aún un milagro hubiera podido traerla. La madre cerró los ojos, apretó el rosario que traía en las manos y elevó una oración en silencio pidiendo al altísimo que se apiadara de su hijo y que borrara la imagen de aquella mujer que aún en el lecho de muerte perturbaba la mente de su primogénito, renegó de aquel amor que un día su hijo le confesara sentir por una fugitiva y que poco a poco fue consumiendo la vida de su retoño.

Afuera en la calle se escuchaba las risas de los niños que alegremente jugaban a las escondidas sin presagiar lo que ocurría puertas adentro, el moribundo al escuchar aquel bullicio evocó aquellos días en que él y su amada correteaban libremente por el campo y las calles de su pueblo natal, apretó los puños deseando retroceder el tiempo hasta aquellas épocas cuando escondido de la esquina de su casa contemplaba aquel femenino rostro, cerró los ojos para seguir recordando pero un profundo dolor en el pecho lo sacó de su ensueño, una lágrima rodó por la mejilla de aquel agonizante rostro y su madre se apresuró a secarla, él volteo nuevamente hacia ella y mirándola fijamente estiró un brazo tratando de tocar la faz de su protectora mientras decía: …No te preocupes madre mía… ella me prometió que vendría y entrará en cualquier momento por esa puerta.

Un profundo silencio encerró la habitación, había transcurrido casi dos horas y él seguía mirando la puerta, nadie de los presentes se atrevía a decir nada por evitar recordarla y pensaban que era suficiente el dolor sufrido por haber pasado toda una vida esperándola. Un paño humedecido en agua fría reposaba sobre la frente de aquel ser agónico y dos mantas cubrían su cuerpo recostado en aquel viejo catre, testigo de interminables noches que pasó soñándola despierto.

El gallo del corral dejo escuchar su canto de media noche, y lo que antes se escuchaba como una dulce melodía, esa noche se escuchó como el presagio de un triste final; las velas que alumbraban las imágenes se habían consumido totalmente y la madre se apresuró a reemplazarlas por otras nuevas, las manecillas de aquel reloj que colgaba de la pared parecían haber detenido su marcha, un suspiro escapado de aquel cuerpo maltratado rompió el silencio de la noche, en el salón contiguo al cuarto del agonizante, los amigos y familiares habían empezado a rezar un rosario pidiendo por la salud de aquel debilitado corazón que moría lentamente por amor.

El moribundo cerró los ojos por un largo rato y su madre se inclinó para tocar el cuerpo de éste y cerciorarse que aún estaba vivo; él al reconocer la tibieza de aquella mano rugosa que tantas veces alivió su dolor, entreabrió los ojos y casi susurrando consoló a su madre diciendo: …Aún sigo aquí madre mía… ella vendrá y yo no me iré de este mundo sin verla…

Así pasaron las horas y los rostros de la madre y del moribundo denotaban una palidez sepulcral por las trasnochadas desde aquel día que cayó en cama, la luz del alba comenzó a filtrarse por la hendidura de la ventana; la madre vencida por el sueño había dormitado unos minutos y despertó de un sobresalto, miró a su hijo quien permanecía despierto mirando la puerta de madera. La mañana amaneció más triste que de costumbre, los madrugadores pajarillos que otrora adornaban las auroras con su melodioso trinar, ese día habían enmudecido; él dejó de mirar por un momento a la puerta para dirigir su mirada hacia su madre que seguía inamovible sentada al costado de su cabecera, sentía que las fuerzas lo abandonaban y que el momento había llegado, colocó sus brazos a un costado y haciendo un último esfuerzo empujó su cuerpo para acercarse un poco más a la de ella, estiró el cuello para allegar su boca al oído de la madre y pronunció sus últimas palabras: …Madre ha llegado el momento de partir… si ella viene y yo ya no estoy, dile que nunca deje de amarla, que este amor terrenal muere aquí conmigo pero que nace un amor celestial y que la estaré esperando allá en el edén, donde seguro llegará un día para consolidar este amor que la vida se encargó de frustrar.

Retiró la mano que tocaba suavemente el rostro de su madre, giró lentamente la cabeza para mirar por última vez aquella puerta de madera por la cual pasaría su amada, dejo escapar un prolongado suspiro, ensayó una sonrisa forzada y su corazón dolido de amor dejo de latir; la madre rompió en llanto y abrazando el inerte rostro de su hijo, levantó la mirada hacia el techo para luego pronunciar: …Dios mío allá va mi hijo amado… acógelo en tu gloria.

Las campanas de la iglesia anunciaron su partida, el cielo abrió sus puertas y desde lo alto una tenue lluvia comenzó a fluir, el sol de la mañana al sentir tanto dolor quiso ocultarse tras las nubes, todo el pueblo se enteró de aquella muerte por los repiques de campanas; murió de amor decían algunos; siempre lo esperó decían otros; en la caja mortuoria yacía el cuerpo inerte de aquel sublime hombre, y aún de muerto parecía estar esperándola, ya que el rostro rígido permanecía volteado hacia la puerta.

En su tumba yacían ya sus restos, había pasado cerca de un mes desde su muerte; a lo lejos ella había recibido una carta de una madre angustiada, donde le decía que su hijo estaba muriendo de amor y le pedía desesperadamente que viniese para salvar aquel corazón dolido y moribundo; la amada desesperada atravesó mares, ríos, desiertos, bosques y ciudades para llegar hasta donde estaba él; al ingresar al valle donde nació miró desde lo alto de aquel cerro que está a la entrada, a lo lejos las casas del pueblo se veían pequeñas, sintió una nostalgia por el transcurrir del tiempo y por la lejanía del ser amado, al llegar a la plaza de la ciudad bajó del carro y apresuró el paso hacia la casa donde se suponía el agonizante lo estaba esperando, al llegar frente a esa puerta de madera labrada envejecida por el paso del tiempo y que años atrás había cruzado una que otra vez para buscar aquel compañero, esbozó una sonrisa por aquellos años de infancia e inocencia, pronto se desdibujó el rostro y sintió que el corazón se le paralizaba presagiando que algo malo había sucedido, golpeó con los puños aquella puerta buscando que alguien la atendiera y el portón comenzó a abrirse lentamente, por la hendidura apareció el rostro entristecido de aquella madre y el color negro de la vestimenta que llevaba puesta aquella demacrada mujer que acababa de abrir, no hacia mas que confirmar el temor que había sentido durante todo el viaje: la partida del ser amado; la madre al verla la abrazó tiernamente y le dijo: …Hija él te esperó cada día de su vida y murió pronunciando tu nombre…

La amada no esperó más y sollozando pidió que la llevasen hasta la tumba que albergaba el cuerpo, al ingresar al camposanto fue corriendo hasta el sepulcro donde yacía aquel ser que dedicó su vida entera a amarla y esperarla, unas flores frescas adornaban aquella lápida sepulcral y un epitafio que él mismo pidió se lo escribiesen provocó que casi se desvaneciera…

… Mi ángel, sabía que vendrías a verme… (Decía la sepulcral escritura)

Ahí mismo parada sobre la apacible tumba rompió en llanto, aquellos ojos menudos se llenaron de lágrimas y su corazón apenado sintió un dolor profundo que provocó que se hincara de rodillas, abrazo aquella fría lápida y permaneció así por largo rato, su mente cual película recorrió aquellos momentos vividos e imaginó aquellos que les fueron arrebatados; la tarde había transcurrido lentamente y la noche preparaba su manto para cubrir los últimos rayos de luz, se limpió las lágrimas por enésima vez y lentamente se fue irguiendo hasta ponerse de pie, tomó una bocanada de aire y mirando nuevamente aquella lápida pronunció con voz enmudecida por el llanto: …Te amo cariño mió, espérame allá donde estés por que ahí no habrá nada ni nadie que impida que nos amemos…

Fue tan intenso, real y profunda aquella última frase pronunciada por esa fina boca, que el cielo se apiado de los amantes y quiso regalarles un momento para la despedida, permitió que aquel espíritu enamorado de quién la esperó toda una vida, bajara hasta ella en forma de una suave brisa; ella permanecía ahí parada con la mirada perdida, como queriendo penetrar aquel pedazo de tierra que la separaba del cuerpo inerte de su amante, él desde el cielo se acercó lo mas que pudo hacia ella, sabía que no podía ser visto y buscó la manera de hacerla saber que estaba allí, sopló suavemente por sobre sus mejillas provocando un ligero revoloteo en sus cabellos, una extraña sensación recorrió el cuerpo de ella y pensando en su amado cerró los ojos y se dejó acariciar por aquella abrigadora brisa.

Fue efímero ese momento en la realidad, pero a ellos sólo les bastó esos segundos para sentir su amor por primera y última vez…

miércoles, 27 de mayo de 2009

EL MAL DE OJO Y LA SUERTISTA DE ONCHIC


Recuerdo que en una ocasión mi madre se levantó temprano una vez más, para prepararnos el desayuno y poder ir al colegio; mientras freía el “tucsillo[1]” me grito desde la cocina:

- ¡“Sursique[2]”, levántese ya!, se “vaste” hacer tarde “so haraganote[3]”.

Al escuchar su voz, me cobije más aún con la frazada tigre que mi padre había comprado en uno de sus tantos viajes a Chiclayo, mi madre al ver que no hacía caso a su llamado, vino “huilla[4]” en mano para despertarme; con una mano levanto la frazada y con la otra alzó la huilla para “nequiarme[5]” en la cabeza, estando a punto de asestar el “huillazo” cuando miró mi rostro y abrió los ojos como “besheco[6] con quicha[7]” al ver la palidez de mi cara.

- Ave maría purísima, virgencita linda, este “ñacashca[8]” está todito “posheco[9]”, esta “pasao” de espanto; hay que llevarlo a la suertista de Onchic –Dijo mi madre, preocupada por el color de mi rostro.

Ese día no fui al colegio, mi madre, en el transcurso del día, salió hacía Onchic en busca de la “suertista”.

Llegada la noche, salimos hacia la casa de la suertista y por indicación de ella, me llevaron envuelto en “chal” negro; mientras caminábamos por las calles de Onchic, la luz amarilla de los focos de aquellos postes colocados de tramo en tramo se filtraban por las hendiduras del chal. Ya en la casa de esta curiosa mujer, ésta me examino rápidamente y dio su diagnostico diciendo: Tenías razón hijita, este “muchillito[10]” “ta curao hasta su perno”, vamos a prepararlo su remedio para cortarlo el “ojiau[11]” que le han hecho.

La suertista entro un momento a su cuarto mientras yo y mi madre esperábamos en su sala, salió con un recipiente de plástico algo viejo que no se distinguía bien por la escasa luz del “candil” que alumbraba la sala esos momentos; fruncí las cejas y entrecerré los ojos como cuando uno intenta captar mejor la imagen, buscaba descubrir que era eso que traía la suertista en las manos y ¡Madre mía! mis sospechas se hicieron ciertas, esta “grajienta[12]” mujer portaba una bacinica a medio llenar con “ishpa añeja[13]” la cual depositó en media sala; volvió a entrar y trajo consigo una tina roja descolorida y la colocó en media sala, volvió a entrar por tercera vez y regresó trayendo en sus manos “flor amarilla”, “amsacha”, verbena, igrilla y no sé que plantas más.

Mientras fumaba un cigarrillo “hechizo” que ella misma había fabricado con la hoja de tabaco de aquella planta que crecía tras su cocina, según decía para espantar a los malos espíritus (pero la verdad es que a esta mujer le gustaba fumar y cualquier pretexto era bueno para hacerlo), fue deshojando el ramillete de plantas que había traído consigo, en la descolorida tina colocada en media sala, luego levantó la bacinica hacia el techo de su casa y mirando hacia lo alto pronunció no se que carajo de palabras que ni ella misma se entendía; lo que provocó que me inquietara y pregunte a mi madre:

- ¿Mamita que esta haciendo esta bruja?
- “Caracho[14]” muchacho de miércoles, “calleste” que esta bendiciendo el remedio –Me contestó mi madre, susurrándome al oído para evitar que la escuchara la suertista
- Shiiiiiiiiit, estoy llamando a mis santos apóstoles, no hagan bulla que los van a espantar –Dijo la suertista.

De ser cierto que iban a venir sus santos apóstoles, de seguro que esa noche no hubiesen llegado y es que esa “ishpa” vieja olía a mil demonios que provocaba salir corriendo y gritando de ese lugar.

Bajó lentamente la bacinica y cerrando los ojos comenzó a echar dentro de la tina aquel líquido lechoso que asemejaba al “guarapo viejo[15]”, mientras yo sólo atinaba a taparme la nariz lo mas que pude; sacó un brebaje preparado el cual cuidaba celosamente bajo su catre y vació un poco en la tina, voltio la mirada hacia mi madre y dijo: esta mixturita es el secreto de la sanación.

No se que miércoles habría sido esa mixturita que al simple contacto con lo que había en la tina comenzó a salir burbujas como si estuviera hirviendo y provocó que el olor se intensificara, yo desesperado por que sabía que todo esto era el presagio de un no deseado “baño para el espanto”, busque desesperadamente soltarme de las manos de mi madre y salir corriendo, pero todo intento fue vano.

La suertista miro a mi madre y le pidió que me “rucullara[16]” y me metiera en la tina llena de ese nauseabundo líquido, al ver que me resistía a entrar, mi madre pidió ayuda a esta mujer, saque fuerzas de flaqueza y comencé a luchar contra estas dos “guapas[17]” huayachas que parecían dos toros por la fuerza que mostraban, seguramente será por el “puchlocro[18]”, el “shirumbito[19]” o quizás la “cuchicarita[20]” de chancho; mis fuerzas no dieron para más y estas dos “ñacashcas” lograron doblegarme, agache la cabeza y me deje introducir en la tina donde la suertista se aprestó a “shutearme[21]”, en esos momentos recordé cuando desde mi balcón veía a esos toros barrosos pasar mansamente jalados por sus matarifes camino al camal, así me sentía yo en esos momentos y me compadecí de aquellos “pobshitos[22]” animalitos de Dios.

Parado “rrucullita[23]” sobre la tina, con la cabeza gacha y las manos entrecruzadas sobre aquella pequeña protuberancia de mi cuerpo (pene para los “opashcones[24]” que no entienden), esperaba como aquellos toros barrosos que me dieran la estocada final, me consolaba pensando que sólo sería un par de minutos lo que tendría que soportar a ese fétido liquido; estaba en ese trance como poseído por sus apóstoles de la suertista, que sólo levanté la mirada cuando ésta “bancusique[25]” mujer cogió una tasa vieja y sacando un poco de ese caldo preparado en la tina, miró a mi madre y le dijo:

- Tiene que tormarlo toditito, hasta la última gota, sino no hace efecto el remedio.
- Ay diosito, amito lindo, noooooooooooooooo –Grite desesperado haciendo el último esfuerzo por soltarme de las manos de mi madre que cual tenazas apretaban mis muñecas.
- Tómeselo “condenao muchacho” sino no te vas a curar del “cuyao[26]” –Decía mi madre mordiéndose los labios por el esfuerzo que hacía al apretar mis mejillas para abrir la boca.

No me quedó más remedio que someterme, y es que usted no ha visto ese “punche[27]” que se maneja mi madre, producto de las “rajas” de leña que cargaba continuamente desde la chacra. Luego de beber ese liquido hediondo, sentí que el estomago se me revolvía y la cabeza me daba vueltas, provocando que vomitara, hecho que fue celebrado por la suertista y mi madre ya que según ellas acababa de salir el mal que me habían dado en “bocado[28]”.

No aguanté más la “ira” que sentía en esos momentos por el tremendo atropello a mi dignidad de “macho[29]” mendocino, así como por el engaño del que estaba siendo objeto mi madre, y mientras abrazaba mi “panza” levanté la mirada y frunciendo mi frente deje salir el “colerón[30]” que me embargaba, mire fijamente a la suertista y mordiéndome los labios le grite:

- Vieja cochina “bancusique” “concha tu sipo[31]”, me has “bañao” con tu “ishpa” y me has “dao” de tragar tu cochinada, ya te jodiste lo voy a decir a mi papá que venga y te de un “lluquetazo[32]” en tu “sipo” para que te deje “huishto[33], huishto” so “Shicracha[34]”.
- Cállese, cállese “teteco[35]”, “daniao[36]”, quédese “quetsito[37]” para secarle rapidito tu “mollera” antes que te resfríes –Decía mi madre.

La suertista dejó escuchar una carcajada ya que mis palabras lejos de preocuparle le habían provocado risa, además ya estaba acostumbrada a escucharlas ya que con esta era las “cuchucientas[38]” veces que pase por su altar de curación; recibió el dinero con el que mi madre pago la “cura”, sacó un pañuelo percudido de entre sus “chuchos[39]”, el cual estaba hábilmente amarrado con las cuatro esquinas fungiendo ser un monedero, desató los nudos y depositando el dinero en el pañuelo lo volvió a amarrar y a guardar en aquella “caja fuerte”, se voltio dando la espalda y dejó ver su regordete trasero cubierto con una “pollera[40]” negra, besó a una imagen de San Antonio que se velaba en una repisa polvorienta y vieja por el paso del tiempo ubicada en una esquina de su sala, y volviéndose hacia mi madre le recomendó que no dejara que me bañara tres días, sino esto causaría que el efecto se cortara y de nada serviría la curación.

Salimos de la casa de esta curiosa mujer y mientras caminábamos hacía nuestra casa, los perros de los paisanos “onchinos[41]” salían ladrándonos y se acercaban intentando mordernos; pero al olfatear el insoportable olor impregnado en mi cuerpo, salían aullando como si hubieran visto al mismísimo “shapingo[42]”.

Al día siguiente tenía que ir al colegio obligatoriamente por que estábamos en exámenes bimestrales, y eso era lo que más me preocupaba ya que no podía tirarme la “vaca[43]”; tenía una variedad de colonias y perfúmense gracias a que mis tíos y hermanos residentes en Lima me mandaban a menudo, según ellos para oler mas bacán y tener éxito con mis “cholas[44]”, ese día elegí una de un frasco azul que en otras ocasiones había “arrochado[45]” por que su aroma era muy intenso, buscaba que el aroma penetrante del perfume mitigue un poco el olor que me había dejado la curación; a escondidas de mi madre me vacié el frasco sobre mi cuerpo y grande fue mi desilusión por que al entremezclarse los aromas provocaron que oliera como cuando te orina la “cecopa[46]” o cuando pisas “isma[47]” de chancho polanchino.

Me retracé a propósito en ir al colegio, pretendiendo llegar cuando ya todos habían ingresado al aula y evitar así la formación que diariamente se llevaba a cabo en el patio principal, llegué hasta la puerta del aula y mire a todos mis compañeros quienes estaban concentrados en el examen de Matemática que ya había empezado, me detuve un momento y pensé en si ingresar o no, estuve a punto de retirarme cuando escuche la voz autoritaria del profesor mandando que ingrese, mire a todos lados y al fondo vi una carpeta vacía, agradecí a “taitito amito[48]” por que pensé que el se había apiadado de este “sursique[49]” y había puesto una carpeta lejos de mis compañeros, apenas había ingresado cuando todos mis compañeros rompieron su concentración y tapándose la nariz voltearon su mirada acusadora hacía mí que en esos momentos rogaba al cielo que me tragara la tierra.

- Este cochino se ha “soltao” un “pedo[50]” al entrar –Decía uno de mis compañeros
- “Asu macho[51]” como huele este “concha su vida” –Decía otro
- “Concha su vida” que “fuerrte[52]” hiede este “rosha[53]”, parece que ha comido perro muerto –Seguían los insultos
- Profe “voteleste” del salón a este cochino, asqueroso, hediondo –pedían algunos

Yo acurrucado en mi carpeta en el fondo del salón, defendía mi posición como un buen soldado en el campo de batalla, como cuando el “canchul[54]” se siente acorralado y queriendo morder lanza chillidos pretendiendo ahuyentar a sus perseguidores, los mire fijamente a todos y les dije:

- Cállense “caracho”, “jijuna una gran flauta”, acaso yo estoy hediendo así, rosquetes de “mierrda” por que no le dicen nada al calín “pezuñento[55]” que está apestando, además yo no soy el que hiede, es su perro de don Babil que se ha muerto “aquishito[56]” no mas y que las “shucas[57]” lo están tragando.

Bueno ese día me premiaron por mis palabras subidas de tono, me gane un pasaje directo a la oficina del Director y con “orejiada[58]” incluida.

De seguro que más de un paisano lector de esta peculiar historia ha pasado por la casa de la suertista de Onchic, y seguramente que también fue “shuteado” con rosa amarilla, amsacha e ishpa vieja, si fue usted uno de esos incautos huayachos quizá esta esbozando una sonrisa en estos momentos, y si no fuera así, hay que brindar por nuestras curiosas mujeres huayachas capaces de curar del “pulsario”, “ojiau”, espanto y hasta de cuando te “cuya” el difunto.


[1] Tucsiche.- Especie de panecillo hecho a base de yuca
[2] Sursique.- Poto flaco
[3] Haraganote.- Haragán
[4] Huilla.- Cucharon de palo
[5] Nequiar.- Golpear con los puños
[6] Besheco.- Becerro
[7] Quicha.- Diarrea
[8] Ñacashca.- Desgraciado, Condenado
[9] Posheco.- Pálido
[10] Cuchillito.- Niñito
[11] Ojiau.- Ojeado, mal de ojo
[12] Grajienta.- Pícara, vivaracha
[13] Ishpa añeja.-
[14] Caracho.- Carajo
[15] Guarapo viejo.- Jugo de caña fermentado
[16] Rucullara.- Calateara
[17] Guapas.- Fuertes
[18] Puchlocro.- Locro puchco (fermentado)
[19] Shirumbito.- Sopa hecha a base de yuca
[20] Cuchicarita.- Pellejo de chancho
[21] Shutear.- Mojar
[22] Pobshito.- Pobrecito
[23] Rucullita.- Calatito
[24] Opashcones.- Opas, gafos, sonsos
[25] Bancusique.- Poto grande
[26] Cuyau.- Mal de ojo
[27] Punche.- Biceps
[28] Bocado.- Creencia de los Huayachos de que te hacen maldades por medio de bocados de comida
[29] Macho.- Utilizado por los mendocinos para hacer referencia a hombría
[30] Colerón.- Cólera intensa
[31] Sipo.- Poto
[32] Lluquetazo.- Golpe de puñete o patada
[33] Huishto.- Torcido
[34] Shicracha.- Vieja
[35] Teteco.- Menudo, muermo
[36] Dañao.- Dañado
[37] Quetsito.- Quieto
[38] Cuchucientas.- Ochocientas
[39] Chuchos.- Tetas
[40] Pollera.- Falda larga
[41] Onchinos.- Paisanos de Onchic
[42] Shapingo.- Diablo, Demonio
[43] Vaca.- Faltar al colegio
[44] Cholas.- Enamoradas
[45] Arrochao.- Descartado, no mostrar interés
[46] Cecopa.- Bicho volador que tiene como medio de defensa para huir de sus depredadores, dejar escapar un olor desagradable
[47] Isma.- Estiercol
[48] Taitito amito.- Dios
[49] Sursique.- Poto flaco
[50] Pedo.- Gas, flatulencia
[51] Asu macho.- Exclamación de sorpresa
[52] Fuerrte.- Fuerte
[53] Rosha.- Maricón, rosquete, afeminado,
[54] Canchul.- Muca, marsupial
[55] Pezuñento.- Al quien lo apesta los pies
[56] Aquishito.- Aquí cerca
[57] Shucas.- Gallinazos
[58] Orejiau.- Jalón de orejas